Azul de lágrimas mis verdes ojos
Y mi corazón encogido por no partirse en mil.
Dejaré de ser yo y me arrastraré en la oscuridad,
Dejaré que el viento me escupa tus palabras.
Ahora sólo me queda pedir perdón,
Perdón por quererte y no dejar de pensarte,
Perdón por gritarlo desesperadamente.

