Cierro los ojos en el silencio Y descubro quien soy yo. Mi cuerpo viaja a la deriva, me pierdo sin tu amor. ¿Dónde está la alegría de haces años atrás? ¿Dónde está el universo que me hacía volar? Ahora no hay más que una sombra, que ahoga mis sentidos, que encierra mi ilusión, que me recuerda el cercano fin.
No sabía como empezar, no sabía como dejar volar estas palabras. Con sólo un paso más, me hubiese partido en dos, hubiese ocultado este sol, que hoy alumbra mi destino, hubiese sentido el frío, que congela los sentidos.
Enemigo de la esperanza que invade mis sentidos,
viajo a su favor en el tren de los recuerdos,
que como el viento de poniente me despeina el alma,
que como el frío de madrugada me empaña las miradas.
El sonido de tu voz embriaga cada uno de mis sentidos,
El sonido de tu voz me pierde entre todos mis años,
Todo es nada para ti mientras yo te debo la vida.
Cada día pienso en ti
Y cierro los ojos y pido a no sé quién,
Que nunca acabe nuestra melodía
Que nunca acabe nuestra fantasía.