No vengas a hablarme de la vida, no vengas a romper mi desorden, haz el silencio en mis labios, desarma mi sediento cuerpo, abre las puertas y llévame adentro.
Cierro los ojos en el silencio Y descubro quien soy yo. Mi cuerpo viaja a la deriva, me pierdo sin tu amor. ¿Dónde está la alegría de haces años atrás? ¿Dónde está el universo que me hacía volar? Ahora no hay más que una sombra, que ahoga mis sentidos, que encierra mi ilusión, que me recuerda el cercano fin.